El espíritu de superación es connatural al hombre y la civilización se ha construido en base a esa condición. Todos los avances en la ciencia, en la tecnología y en el dominio de la naturaleza empezaron siendo un anhelo, un sueño, un producto de la imaginación, para convertirse después en objetivos y creaciones.

La gran fuente está en nuestro interior para seguir creciendo siempre. Para explotar esa fuente llegó el “coaching” a nosotros.

¿DE DÓNDE VIENE EL COACHING?

La palabra la hemos escuchado comúnmente en el deporte para referirnos al entrenamiento. En el coaching como en el deporte, el entrenador no es el que juega, apenas orienta para que e jugador descubra por si mismo como hacerlo mejor. Esta es la clave del coaching.

La mayoría de expertos en el tema, coinciden en que el coaching no tiene una sola raíz u origen y termina siendo el resultado de distintas vertientes del desarrollo humano. Podríamos mencionar a las siguientes:

  • La Filosofía que se entiende como el amor por el conocimiento, desde Sócrates y su arte de la Mayéutica, hasta la Filosofía Fenomenológica alemana. Se interpreta como la inquietud que nos impulsa a hacer cosas positivas y creadoras y a nutrirnos mental y espiritualmente.
  • Los nuevos conceptos de liderazgo y management de personas reconocidas en el tema como Stephen Covey, Peter Drucker, Peter Senge, Daniel Goleman, entre otros, que han aportado mucho porque sus conocimientos parten de vivencias en las que podemos reflejarnos.
  • Desde luego hay aportes de otras ciencias como por ejemplo, la Biología del Conocimiento de Humberto Maturana, entre otros. Lo real es que cuando se ha indagado en el autoconocimiento, la sensibilidad abre nuestros canales de recepción para aprender de todo lo que nos rodea.

El coaching, como disciplina, cuenta con algo mas de 30 años de vida y constituye un proceso de desarrollo que se lo practica en todo el mundo. En Ecuador, hemos asimilado rápidamente esta corriente. En las organizaciones ya constituye un bastión para colocar cimientos y provocar crecimiento.

¿QUÉ ES EL COACHING?

El coaching es un camino para conocernos mejor, detectar nuestras potencialidades y desarrollarlas. Genera cambios y no se detiene en el aprendizaje solo como ejercicio intelectual o manual. Va más allá. Con la sola voluntad, profundizamos en nosotros para tomar esa sabiduría que el hombre ha acumulado por milenios a través de la vivencia y que llevamos en nuestras células. Yo podría decir que es el aprendizaje de la vivencia.

No está demás que revisemos la definición de Coaching, según las escuelas mas importantes:

  • La International Coach Federation (ICF) que es la asociación más grande de coaches en el mundo señala que “el coaching es una relación profesional continuada que ayuda a que las personas produzcan resultados extraordinarios en sus vidas, en sus carreras, negocios u organizaciones. Los ayuda a ahondar en sus aprendizajes, mejorar su desempeño y reforzar su calidad de vida”.
  • Para la escuela europea, “coaching es el arte de hacer preguntas para alcanzar en el interesado la exploración y el descubrimiento de nuevas creencias que tiene como resultado el logro de los objetivos”.
  • Tim Galwey, autor del método de Inner Game pionero del coaching en el ámbito deportivo, manifiesta que “el coaching es el arte de crear un ambiente a través de una conversación y de una manera de ser que facilita el proceso por el cual una persona se moviliza de manera exitosa para alcanzar sus metas soñadas”.
  • John Withmore, otro de los pioneros, nos da la definición mas práctica y metódica: “el coaching consiste en liberar el potencial de una persona para incrementar al máximo su desempeño. Consiste en ayudarle a aprender por si mismo, en lugar de enseñarle”, por eso el coaching rompe todos los modelos de aprendizaje que existieron antes.

Con sentido práctico podemos concluir en que el Coaching es un proceso que se realiza en un determinado período de tiempo, a cargo de dos actores: el coach (entrenador) y el coachee (el que se entrena). Puede haber mas actores como sucede en el “coaching para equipos”, un práctica que va ganando terreno, sobre todo en las organizaciones empresariales o en los clubes deportivos.

La principal herramienta para hacer coaching es la comunicación abierta que sea capaz de explorar con cierta profundidad, pero, no solo para transmitir o recibir ideas, sino para crear sensaciones, sentimientos, descubrimientos, ruptura de creencias limitadoras. apertura que permita el conocimiento de si mismo, el diagnóstico y el rápido cambio.

Por cierto, la conversación es planificada por el coach y se la lleva a cabo en un ámbito de confidencialidad entre las personas. Hay que llevar al coachee a que explore sus propias creencias, valores, fortalezas y limitaciones, en un ámbito de confianza y entrega. A partir de ello es muy fácil abrirse nuevos caminos con entusiasmo y convicción.

Como resultado, el coachee tomará conciencia de sus vacíos para llenarlos, de sus defectos para corregirlos, de sus errores para no volverlos a cometer, del sentido que debe dar a su vida. Al final del camino siempre debe encontrar luces, expectativas, nuevas sendas y significados. De la sobrevivencia debe ir a la vida en plenitud.

ALGO DE HISTORIA

¿De dónde viene el término “coach”?

La palabra es de origen húngaro. Cuenta la historia que, entre los siglos XV y XVI, la ciudad húngara de Kocks situada a 70 kilómetros de Budapest, se convirtió en parada obligatoria para quienes hacían el trayecto Viena-Budapest. Los viajeros usaban unos carruajes llamados “Koczi Szeker” o sea “los carruajes de Kocs”.

Lo interesante de este antecedente es que el servicio de carruajes se distinguía por ser excelente y, por eso, el término que llega a nuestros días se relaciona, precisamente, con la búsqueda de la excelencia, con el deseo y la voluntad de ser mejor para hacer mejor las cosas.

En cuanto al lenguaje, el término “kocsi” pasó al alemán “kutsche”, al italiano “cocchio” y al español “coche”.
Entonces, la palabra “coaching” también tiene la idea de transporte, de “llevar para llegar a algún punto”.
Fue en las universidades inglesas donde la palabra “coach” coche, al comienzo pasa a definir al entrenador.
La única diferencia de esta analogía es que el “coach” no es el que hace el viaje ni es el responsable del rumbo y las decisiones a lo largo del proceso. Eso le corresponde al “coachee” a través de su autodescubrimiento.

Hoy por hoy, el “coaching” llegó para quedarse. Así es que aproveche el viaje que ha emprendido para que tenga una vida realizada, productiva y feliz.

Por: Velvet Morillo S.
Coach Ejecutiva y Personal

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